Daniel Gascón (Zaragoza, 1981) lleva años siendo uno de los columnistas y generadores de opinión más importante de España. Su labor periodística en El País y Onda Cero y, sobre todo, como director de la edición española de la revista cultural Letras Libres lo ha situado como uno de los referentes del pensamiento liberal en nuestro país. Además de su obra como narrador, en la que destacan Entresuelo (Mondadori, 2013), el díptico Un hipster en la España vacía (Mondadori, 2020) y La muerte del hipster (Mondadori, 2021) o El padre de tus hijos (Literatura Random House, 2023). También ha destacado como ensayista en El golpe posmoderno (Debate, 2018), un posicionamiento político contra el proceso soberanista y el consiguiente intento de golpe de estado en Cataluña. 

Guionista, presentador de podcast, colaborador en televisión, traductor… Su último libro, Los nuevos Bartleby. Crónica de un cansancio colectivo (Editorial Rosamerón, 2026) incluye una nueva traducción del clásico relato de Herman Melville, Bartleby el escribiente, al que Daniel aporta una serie de reflexiones sobre la situación social y política occidental y su relación con el resto del planeta, tanto en el aspecto laboral, emocional o de comunicación. Daniel Gascón recoge la existencia de una fracción mundana donde colectivos envilecen el capitalismo, pero no evitan su disfrute. 

Esa manera con la que se relaciona la obra de Herman Melville con la de George Saunders, en sus cuentos de futurismo ofimáticos, hace que entendamos la fascinación que produce el autor en referentes de la narrativa contemporánea como Rodrigo Fresán. Esa manera gestionar la estructura laboral como la contracción de la administración pública que nos recuerda a Mariano José de Larra o el mismo Franz Kafka. Estructuras mastodónticas que permiten el anonimato y el sabotaje. 

Es el trabajo un elemento necesario, pero tóxico, como lo es el presentismo, la expansión del tiempo hasta el extremo. Eliminar la eficiencia a través de la generación de conflictos, de una especie de nuevo ludismo, capaz de quejarse del progreso a través de móviles de última generación. El sistema se destruye desde dentro, como hemos visto en series como The Office o momentos del mejor humor, el de personajes como George Costanza, el clásico de Larry David, Seinfeld

Vivimos en una sociedad en la que la edad es algo cualitativo, se han retrasado las acciones y las responsabilidades. Tiempos de exaltación, sumidos en un carrusel ininterrumpido de estímulos, de moralidad elemental, infantil: una vida de eterno moscoso funcionarial o ausencias escolares justificadas por padres, como la de los adolescentes y los políticos en tránsito, yendo en una flotilla hacia Gaza o volviendo a subir historias en Tiktok sobre/contra el Cambio climático. Pedir el decrecimiento económico en libros que acaban siendo éxitos de ventas: paradojas que Daniel Gascón acumula y trata con su humor somarda (permítanme esa forma de expresión aragonesa), caústico. En el silencio de los seres humanos, sin niños, solo frutas y verduras, la naturaleza abriéndose paso, un escenario postapocalípico, distópico, de videojuego y serie de Netflix.  Un problema complejo resuelto con pócimas y lugares comunes. 

Una disyuntiva universal, que implica a toda la humanidad, tratada con lemas ostentosos y reivindicativos. Sacarle el dinero a los ricos, impuestos a las rentas altas, un mundo sin antibióticos, sin vacunas, sin agua caliente para las duchas. ¿La IA nos hará compañía? «A nivel individual se puede vivir fácilmente como una amenaza, pero mi trabajo es una mierda y tengo miedo de que desaparezca». Daniel Gascón, certero como siempre, señala al mejor de los profetas, Michel Houellebecq: primero con el ascenso del islamismo políticamente goloso, que nos dejará, a los hombres recuerden, en una posición de poder y comodidad, en la que seguirá validándose la narrativa de la última década en España: «Por lo menos no manda la derecha». Las redes sociales sirven para una cosa y para la opuesta. Es un mundo de contradicciones. La delación se enfrenta a lo políticamente correcto y exige el anonimato. En el libro aparece la serie Severance, Enrique Vila-Matas, los Monty Python, la generación post-Covid, Gilles Deleuze, la manufactura y el copista, Georges Perec, Mark Twain y Saul Bellow, Barcelona y El Lazarillo de Tormes. Daniel Gascón en estado puro, haciéndonos pensar con una sonrisa perpetua. La gran pluma de nuestra generación, la sensatez irónica, la pasión por la libertad pura, herencia directa del recordado Félix Romeo. Jamón y besos. Eso sí que preferiría hacerlo. 

 

Daniel Gascón, Los nuevos Bartleby. Crónica de un cansancio colectivo. Incluye la traducción de Bartleby el escribiente, de Herman Melville, Barcelona, Editorial Rosamerón, 2026.