
Como de otra orilla, es el título de la antología poética que nos deja Kálathos Ediciones para releer a Noni Benegas, al rescatar algunos de sus libros casi inencontrables. La portada muestra una reproducción de sus pinturas, a base de carbón y sanguina, ejecutada con los ojos cerrados. El título y su contenido suele remitirnos a distintas interpretaciones y dobles sentidos, lo que es propio de su escritura, nunca cerrada.
Reconocemos en su poesía una originalidad infrecuente, su valentía también, en los riesgos que asume en tiempos poéticos a la contra. Suele dejarnos una impresión de “desplazamiento” en muchos de estos poemas; desplazada como viajera o exiliada, buscando un lugar, o un sueño que estabilice un equilibrio imposible, cualquiera que pudiera ser este. Su juego con la palabra y los conceptos dudables, animan a menudo a que decidan tomar direcciones incógnitas según la lectura que se haga, y en Noni Benegas resulta paradigmático. No siempre caen en nuestras manos poemas tan sorprendentes que dejen una huella sensorial e intelectual tal, que nos conquisten como para volver a ellos, redescubiertos en una lectura posterior.
Es una poeta parca en la expresión, por concisión, sin extralimitarse en su necesidad de decir. Siempre lo justo con tal de abrir expectativas para contar las tribulaciones de una mujer equilibrista. No hay claridad como simplicidad, hay provocación para imaginar. Nunca el camino fácil, siempre el riesgo, heredera de una tradición a la que su continente de origen nos tiene acostumbrados por la perplejidad y la novedad en sus decires. Lo particular de Noni Benegas es que no debemos esperar ver el poema a las claras, según nos llega, el poema respira y siempre trae sorpresas, puertas y trampillas que, si sabemos abrirlas, nos permite ver una realidad aumentada como a través de un espejo, donde encontramos elipsis e inseguridades o vacilaciones, sin perder el humor nunca; humor también a costa de sí misma.
La selección de los poemas y los comentarios introductorios a cada título de la antología, son de la poeta venezolana Verónica Jaffé, recientemente reconocida con el Premio Casa de América 2025, que deja su aserto en la contraportada: “Se ha dicho que no existen grandes poetas, ni quizás perfectos poemarios, pero sí grandes poemas y versos, casi perfectos. Noni Benegas escribe versos así”. Los comentarios entran lúcidamente al pensamiento de la autora, lo que nos servirá de guía, si a lo largo de esta libérrima expresión perdiéramos pie, como diría ella misma.
Los libros que componen Como de otra orilla van desde el comienzo de la escritura de la autora hasta su último libro publicado, sin tener en cuenta una antología anterior que se llamó El ángel de lo súbito.
Argonáutica, del año 1984, editado por Laertes, fue el primero de sus libros. Contó con prólogo de José María Valverde. Él mismo diría que se trata de una poesía de “suave broma sin chiste”. Antes lo leyó y aprobó el exigente José Ángel Valente. Se trata de visiones y epifanías difíciles de catalogar, pero imposibles de abandonar tras perseguir su sentido y el juego de términos y fenómenos que nos muestra, repleto de personajes reales o entes personificados, movidos en una fantasía extrema y vivificante que denota un amplio abanico de lecturas previas. Hay que añadir que es una lectora voraz desde la infancia.
Tres historias de sexo, fue el segundo de sus libros. Historias y conversaciones donde se enuncian asuntos importantes desde el límite del decir que delinea la poeta: “El sexo es una cosa sin Dios y sin ley, por eso vive angustiado, denunciaron los del Ejército de salvación, o Noches sin rostro ni ley, inundan la alcoba, el alcázar, el universo”. Personajes históricos desmembrados de su anclaje lógico viajan en las palabras con alucinada expresividad.
La balsa de la medusa, fue Premio Nacional Miguel Hernández, en 1986. Lleva el nombre del cuadro de Géricault y, si el símbolo del naufragio es evidente, hay algo más. Varios temas aparecen en ese lirismo profundo: la observación, la niñez, la casa de la infancia, en un tiempo siempre inconstante. Es un libro escrito bajo la influencia de Paul Virilio y su teoría de la velocidad, la desaparición, el poder y la guerra, texto fundamental con larga influencia en otros autores y cineastas que la poeta tradujo, decisivo, a la vez, en su nueva visión de la poesía.
Cartografía ardiente es un libro del año 1995, que obtuvo la ayuda a la creación literaria del Ministerio de Cultura. Son poemas para un período vital distinto y comprometido de Noni. Limpieza y purga de la palabra, resalta en los poemas una expresividad ardiente, como señala su título. Llegan los años 90 para desplegar inquietudes y peleas, registros del pasado que siempre nos siguen o persiguen. Es un momento para hablar y dejar atrás todo lo que nos impide ser o crecer. El cuerpo, el erotismo, el dolor de la espera, el de sus escritores. Llegan causas que defender, también la obra de teatro, El saber gay y, con ella, el feminismo y el amor que reivindica la libertad de ser.
Fragmentos de un diario desconocido, del año 2004, editado por eMe, obtuvo el premio Esquío de poesía. Combina fragmentos de prosa y verso en asociaciones conceptuales que conducen esta escritura. Inicia con una revelación personal rotunda: “Vivir es algo menos que soñar y ver. Es automático como la revelación del ver, pero no sorprende”. Una suerte de progresión del libro anterior. Hay familia y los dolores correspondientes, amor, metapoesía con referencias constantes al proceso de creación, a la construcción del poema, e identificaciones fenomenológicas con las cosas, como en el poema “Timanfaya”, y las referencias expresas u ocultas a otros poetas, también habitual en sus poemas. Una expresión nunca a derecho, buscando cosquillas y recovecos como sus “palabras bomba”, y palabras parónimas o las encadenadas que atraen siempre la sorpresa a quienes leen con la atención en guardia.
De ese roce vivo: libro publicado en 2009 y reeditado en 2023 en la colección Poesía de Genialogías. En esta última ocasión se acompaña de un estudio crítico de Mª Ángeles Pérez López, profesora titular de la Universidad de Salamanca y poeta, así como de una conversación con la periodista y escritora Isabel Navarro. De nuevo y desde otra “orilla” vemos a la madre construida poéticamente en este original lenguaje que surge del acto creativo y no deja de lado la emoción. Un recorrido del tiempo del dolor que anuncia la muerte por superar. Es un libro hermoso, sin duda, con el que sentir y revivir la biografía compleja y ambivalente que nos acompaña con la madre. Celebración de la figura carnal que ha sido, sin olvidar los daños sufridos de su mano, que ahora toma en despedida inapelable. Libro lleno de coraje para hablar de las pérdidas con un lenguaje depurado como ya hemos ido comprobando, sin blandenguerías, pero efectivo en la traslación de una emocionalidad que se comparte por su potencia evocadora.
Lugar vertical, del año 2012, recibió el premio Rubén Darío de la Ciudad de Palma, 2011. La identidad y sus fantasmas, sombras del yo existencial y la familia de nuevo, donde transita la vecina, el poema y su trabajo…, juegos e intercambios de imágenes muy visuales para narrar la inconsistencia del ser, fonemas que dicen y se desdicen, que asemejan y atraen la vida común para después tomar distancia, para invocarse en referentes que suenan novedosos. Y ritmo, mucho ritmo siempre en Noni Benegas, atraída por sus poetas navegantes entre los versos.
Animales sagrados, escrito en una residencia literaria en Francia, fue premiado también en 2011. De nuevo volvemos a la familia. Hay una infancia que nos permite recordar que la felicidad no está garantizada. Esos domingos familiares que caen a plomo y que ella dice “donde la luz cae a pico”. Poemas descarnados sobre las relaciones que establecemos a nuestro pesar, “indestructibles siempre”. Aquí encontramos la simbología animal que nos remite a ese Gregorio Samsa kafkiano para visionar la transformación de los sujetos familiares en metáfora viva, en la que nos guía con fina ironía y humor que despierta nuestros propios fantasmas. Veremos en las naturalezas muertas de los bodegones de Morandi, el paralelismo que simboliza en la mirada de Noni Benegas, una familia de tantas. Son reseñables los últimos poemas, como el dedicado a Angiola Bonanni, historias del tiempo y la ciudad recreada en lo que ve y en lo que existió, pero ya no es, poemas oscuros que construyen la identidad mientras pelea con la escritura en soledad y de nuevo, acompañada de la existencia de otros poetas.
Falla la noche, publicado en el año 2022 por Bartleby Editores, es su libro más reciente. Uno de sus versos da nombre a la antología: Como de otra orilla. Y ahora nos situamos en otro lugar del referente “orilla”. Poemas que surgen de su duermevela, entre el sueño y la vigilia, cuando decae el sueño profundo. Dirá ella, “en cuanto lo escribo cristaliza”. Esa corriente necesaria para dejar asaltar ideas no conscientes de las que nacen versos extraordinarios por su fineza: “Cuando bajas de la cama el mundo es una cinta rodante”, dice el verso.
Parte de las ideas que aquí encontramos aluden a una forma de estar que es el no estar, insistiendo en la fugacidad que es el propio estar cuando siempre estamos pasando, o corriendo de aquí a allá. Muchos de los poemas se mueven en términos contrarios u opuestos que persiguen distintas comprensiones del lenguaje para emerger en otras lecturas no sabidas a priori. También en relación con la colonización usa esos términos parónimos a los que acude a menudo, ideas asociadas mágicamente que construyen un todo inseparable como, carabelas y calaveras. Deseable es poder acceder a la edición del libro, puesto que todavía no es difícil de encontrar.
En resumen, la antología, Como de otra orilla, nos acerca una visión de la poesía de una autora exigente con su obra. Coherente con el compromiso adquirido con el lenguaje, depurado e iluminado para, desde otra luz, atrapar el frágil equilibrio de la existencia que fluye, instantánea y fugaz de nuestras ensoñaciones y carnalidades más íntimas, derivadas de una biografía que puede rastrearse y ampliarse en las lecturas plurales que ella propone.
Noni Benegas. Como de otra orilla. Antología poética. Kálathos Ediciones, 2026.